Connect with us

Agenda, mercados y festivales

Autumn Durald Arkapaw se convierte en la primera mujer en ganar un Oscar de cinematografía

Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera mujer en ganar el Oscar a la mejor cinematografía el domingo. La estadounidense, de 46 años, fue reconocida por su trabajo en «Sinners», de Ryan Coogler.

«Sinners» es un proyecto que ya era histórico para las mujeres en dirección de fotografía. Antes de él, ninguna mujer había filmado una película en película IMAX.

Advertisement

No fue hace tanto que ella contó que le costaba encontrar a muchas mujeres en el campo, aparte de Ellen Kuras de «Eternal Sunshine of the Spotless Mind». Aunque hoy trabajan más que hace 20 años, incluso las nominaciones al Oscar han sido escasas y esporádicas. Antes que ella, solo tres mujeres habían sido nominadas: Rachel Morrison (quien trabajó con Coogler en «Fruitvale Station» y «Black Panther») fue la primera por «Mudbound» en 2018, seguida por Ari Wegner por «The Power of the Dog» y Mandy Walker por «Elvis». Arkapaw fue la primera mujer de color en ser nominada.

«Escuché una frase que decía que necesitas verte para poder ser», le dijo a The Associated Press el año pasado. «Creo que, para nosotras las mujeres en los negocios, cuantas más mujeres puedan filmar en gran formato, más inspirará a las chicas jóvenes que quizá no creen que puedan llegar ahí».

Originaria del norte de California, estudió historia del arte en la Universidad Loyola Marymount antes de cursar un posgrado en el American Film Institute, donde aprovechó su formación en fotografía para dedicarse a la cinematografía.

Arkapaw había filmado «Black Panther: Wakanda Forever» en IMAX digital, pero la película presentó su propio conjunto de desafíos. Las cámaras son grandes y ruidosas y tienen fama de ser limitantes. Antes de empezar, consultó al director de fotografía de «Oppenheimer», Hoyte van Hoytema, quien le dijo que no se preocupara por el tamaño o el peso del equipo y que filmara la película como lo haría con cualquier otro tipo de cámara.

«Escuchar eso de entrada fue inspirador y alentador, y seguimos ese consejo y simplemente contamos nuestra historia», manifestó Arkapaw. «Fue muy liberador».

Advertisement

Al final, decidieron emplear una combinación de película IMAX y Ultra Panavision 70, un formato aún más raro que Quentin Tarantino resucitó para «The Hateful Eight».

Una de las escenas favoritas de Arkapaw en «Sinners» fue una que, al principio, ni siquiera iban a hacer en película IMAX porque tenía mucho diálogo y las cámaras son notoriamente ruidosas. Pero si su trabajo en «Wakanda» le enseñó algo sobre Coogler, es que él siempre busca empujar los límites.

La escena es la presentación de Remmick, el vampiro irlandés de Jack O’Connell, y de los choctaw que intentan darle caza, la cual filmaron como un wéstern mientras el sol se pone a lo lejos.

«Tuvimos mucho trabajo hermoso con grúa en esa escena y algunas cosas íntimas. A Ryan le encantan los pasillos, así que hay una toma con Steadicam en el interior. Es muy inquietante», comentó. «Ahora no puedo imaginar esa escena en ningún otro formato».

Advertisement

Fuente: AP

Trending