La serie Cien años de soledad, que acaba de estrenar su segunda temporada (Netflix), contribuyó con más de 525 mil millones de pesos colombianos a la economía del país. Esta cifra mide el impacto en el PIB e incluye tanto el gasto directo en la producción como el efecto generado a lo largo de la cadena de suministro.
El total de la serie representa más del doble del impacto registrado al cierre de la primera parte. Este balance reafirma la importancia de contar con talento colombiano detrás y delante de cámaras, y consolida a Colombia como un destino competitivo para las grandes producciones internacionales.
Tolima fue el escenario principal de la serie: allí se construyó Macondo, set que acompañó a lo largo de sus dos temporadas y donde se rodó durante 190 días la segunda parte, que contrató a más de 850 personas entre elenco y equipo técnico. En su segunda temporada, la producción extendió su huella a más de 15 departamentos del país, donde trabajó con más de 970 proveedores y negocios locales en sectores como construcción y escenografía, hotelería, transporte y logística, alimentación, alquiler de equipos e iluminación, efectos visuales y postproducción, y servicios profesionales. Solo en esta etapa se requirieron 154 mil 888 noches de hotel, una demanda que se tradujo en ingresos directos para el sector turístico.
“Con ‘Cien Años de Soledad’ se ha demostrado que desde Colombia se pueden contar historias de talla mundial, llevadas a cabo por artistas, artesanos, técnicos y proveedores colombianos y con líderes colombianos al frente. Hoy el país no solo ve a Macondo en pantalla: lo siente en la cultura popular, en la creación de empleos, en los negocios locales y en las regiones que fueron parte de esta producción. La serie es prueba clara de que cuando invertimos en el talento local y en sus historias, el impacto es mensurable en lo económico y absolutamente arrollador en lo sociocultural.” aseguró Francisco Ramos, Vicepresidente de Contenido para Latinoamérica en Netflix.
Las locaciones de la serie ocuparon en total 560 mil metros cuadrados, y para la segunda parte se levantaron sets que cubrieron 16 mil 623 metros cuadradas, dando vida a un Macondo que se transforma con el paso de las generaciones de la familia Buendía. El vestuario fue otro de los grandes frentes de trabajo: para la segunda parte se confeccionaron 30 mil prendas, para un total de 70 mil prendas entre ambas partes. En lo musical, 227 músicos colaboraron con la producción, llevando los sonidos de Colombia al mundo.